Experiencia
Llorar por felicidad; algo que solo una
vez lo he hecho.
Este fin de semana estuvo rodeado de
emociones, las cuales aún estoy procesando. Todo comenzó el miércoles 21, junto
a una amiga estábamos expectantes por ir al concierto de Coldplay. Por mi
parte, era primera vez que iba a un concierto, antes solo había asistido a
recitales y tocatas urbanas que se realizaban en espacios abiertos.
Con mi amiga Catalina llegamos
relativamente temprano, eran las 11:30 aproximadamente, comenzamos comprando
unos sándwiches para aguantar el día, ya que debíamos esperar hasta las 17:00
Horas. Siendo honesto, la espera no fue para nada tormentosa, nos reímos mucho,
hasta nos sucedió un chascarro; estábamos por entrar, Catalina se había quedado
en la fila para cuidar el puesto y yo había ido al baño, cuando iba caminando
de vuelta a la fila, me percaté de que todos comenzaron a correr, fue un
sentimiento muy excitante, la misión en ese minuto era encontrar a mi amiga,
pero no se hallaba donde habíamos estado esperando y claramente ya se había
movido la fila, así que comencé a buscar al chico que estaba adelante de
nosotros que amablemente nos guardó el puesto, quizás se compadeció de mí por
la expresión de mi rostro, no lo sé, pero se lo agradezco mucho. Luego llegó
Catalina lo más rápido que su pie le permitía, ya que tenía una bota por un
esguince, se había quedado atrás porque estaba comprando una polera. Fue muy
divertido, tratamos de correr, veíamos como se colaban, nosotros reclamando,
pero dentro del caos había un sentimiento de alegría.
Una vez ya adentro y sentados, dio comienzo
al espectáculo Princesa Alba y Camila Cabello, cantamos las canciones que
sabíamos, bailamos y nos reímos mucho e incluso nos hicimos una amiga, Joaquina
es su nombre, muy simpática, según ella debería ir a hacer un show a un stand
up comedy. Terminado el espectáculo de las teloneras, comienza la presentación
de entrada a Coldplay, la sensación que había en el ambiente era mágica, todos
nos pusimos de pie para dar la bienvenida al grupo, a ese espectáculo que
marcaría en mí un recuerdo inolvidable.
Para mi sorpresa, me sabía todas las
canciones, las cante a todo pulmón y no me importo mi inglés tercermundista,
solo estaba centrado en disfrutar el momento. El espectáculo de luces era
hermoso, la coordinación que había entre la música y los colores en el estadio
fue espectacular, esa energía colectiva que se generó al cantar al unísono
Higher Power, fue fantástico, todos saltando, llorando y no importaba nada,
porque ese era nuestro momento, el momento que todos estábamos
esperando.
Al cerrar los ojos aún puedo sentir la
emoción de cantar Yellow. En ese momento, en mi mente solo daba las gracias por
lo que estaba viviendo. Estaba tan feliz, tan emocionado, lloraba de felicidad
y solo pensaba en que todos esos episodios de pena o angustia me llevaron a ese
momento exacto.
Yendo más allá del sentimiento, me
sentía a mí de pequeño, tomándome de la mano y sintiendo esa compañía,
imaginaba hablándole a mi niño interior “No estás solo pequeño, todo pasará y
los momentos de felicidad y de alegría que vendrán valen mucho más que todas
esas noches de dolor, te lo prometo, confía y mira donde te traje, disfruta que
es nuestro momento”.
Una vez terminado el show solo quedaba
darle las gracias a mi amiga por haberme acompañado, era la persona indicada
para el momento justo. Cuando imagine que nada podía ser mejor, apareció un
joven que nos fue a dejar a nuestras casas, un muy lindo gesto de su parte que
fue compensado con un beso, para así dar por terminada una noche grandiosa.
Para mi segundo día de concierto la
experiencia presagiaba un desafío; asistiría junto a un amor del pasado,
Felipe. La verdad no tenía expectativas para ese día, de hecho, no recordaba el
lugar en que estábamos ubicados, pero para mí era un momento especial que
compartiríamos juntos. Al llegar nos percatamos de que había mucha gente, fue
un desorden del cual nos hicimos partícipes, ya que, de cierto modo, tomamos
una ventaja cuando se nos presentó la oportunidad, la adrenalina que sentí en
el momento fue la de hacer trampa para un examen.
Una vez dentro del estadio, esperamos a
sus amigas, siendo sincero, pensé que estaríamos los dos solos, pero las chicas
aportaron mucho al ambiente, siempre será un agrado verlas, siempre sonrientes,
alegres y con algo para contar. Para mí, era inevitable no comparar el espectáculo
con el anterior que había asistido, pensé que no sería lo mismo, pero estaba
muy equivocado.
Estaba pendiente al pie de Felipe, ya
que también lo tenía dañado al igual que Catalina (mi amiga que me acompaño al espectáculo
el primer día). Cuando comenzó el espectáculo me gusto bastante el volver a ver
a las teloneras, además a mi acompañante le gustaba Camila Cabello, así que
claramente disfrutaba más del espectáculo. Estaba a punto de comenzar Coldplay,
para mi sorpresa no se sintieron todas esas horas de pie, de hecho, disfruté
bastante el estar rodeado de gente a tal punto de saltar porque me llevaba la
masa.
Tuve la oportunidad de observar el
concierto desde otra ubicación y fue grandioso. El show de luces se apreciaba
mucho mejor desde esa perspectiva, era como estar en una fiesta con cientos de
personas, salte y cante a todo pulmón, era la última presentación que tenían en
Chile, así que solo me deje llevar por las emociones y sensaciones del
espectáculo. Una vez más me emocioné hasta las lágrimas, estaba muy feliz de
volver a revivir el momento y de estar compartiendo con Felipe esa experiencia.
En el momento que la banda se movió de
lugar todos se volvieron eufóricos (me incluyo), verlos tan cerca fue algo
grandioso, más que ver al grupo de cerca, fue el sentir una cercanía con unas
personas con humanidad y talento, creo que fue lo mejor. Luego de esto, debido
a la multitud, perdí de vista a mi acompañante, la verdad me dio un poco de
tristeza, fueron sentimientos encontrados, ya que justo cantaron canciones muy
bellas, veía a mi alrededor y estaban todos abrazados compartiendo al unísono
Fix you y deslumbrando su vista con los fuegos artificiales, era un momento
mágico, pero lo pensé bien y era mi momento, no importaba si estaba sin
compañía, era mi experiencia y lo único que pensé en ese momento fue “Me tengo
a mí y con eso lo tengo todo, pero algún día tendré ese momento para
compartir con algún amor, besarnos y no dejarnos por toda la noche”. Después ya
terminada la canción, me toman de la mano y era Felipe junto a su amiga,
seguimos disfrutando de la música, ya que quedaba poco para que culminara el
espectáculo.
Fue una gran noche, solo quedaba darle
las gracias a mi compañero por haber ido y acompañarme a pesar de su condición,
aprecio bastante su esfuerzo, fue lindo volver a verlo, extrañaba su sonrisa y
su compañía, me gustaría que en alguna otra oportunidad se repitiera, pero algo
de a dos, un momento más íntimo que podamos compartir juntos, pero eso se lo
dejaré al tiempo. Mientras tanto, solo me quedaré con el bello recuerdo de
aquellas dos noches donde mi corazón, mi cuerpo y mente conectaron por
completo.

Gracias por compartir! Y si, era tu momento a solas contigo, me encantó el regalo y que se cumpla todo lo que deseas con el corazón! Un abrazo
ResponderEliminar*Relato no regalo 🤪
ResponderEliminarHermosa experiencia la que nos compartes! Un claro ejemplo de ser felices y apreciar el momento que vivimos, el ahora y nada más
ResponderEliminarLinda experiencia, me alegro mucho y recuerda la vida es ahora.. vive carajo!! Falto mencionar la experiencia del viernes 🤪 slds
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