Jardín
Es hora de partir amado mío. Entre el caos y la guerra, prosperará nuestra conexión; unidos por una unión celestial a la cual los ángeles apodan "Amor". Toma mi mano y avancemos a un mañana de ilusión y fantasía, a lo conocido sin conocer, caminemos juntos y que el miedo tema ante tal vinculo. Amado; deja que nuestro jardín florezca de hermosos girasoles, espera junto a mí, con calma, que estos toman su tiempo para brillar, sigamos cultivando en el camino de la vida, aún queda mucho que aprender. Mi amado; tu mirada es como un bosque: hermosa, misteriosa y con mucho que admirar, pero a la primera brisa fuerte se tambalea. La primavera es lejana, nuestro jardín se seca y tú comienzas a plantar rosas en otro jardín. Espero a que amanezca para poder sacar lo marchito del jardín y volver a plantar nuevamente, para cuando florezcan; cantar nuestra historia a los girasoles. Es hora de partir, se avecina el invierno y debo cuidar las semillas que han quedado. Amado; espero que no te lastimes con las espinas de las rosas. Ahora me marcho, pero en mi mente siempre quedará la fantasía de ver aquel jardín lleno de girasoles.

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