Comienzo


Todo es parte de un comienzo; la tristeza, la melancolía, un adiós y un te quiero.
Suelo imaginar que soy parte de algo más grande, quizás lo hago para aplacar mis emociones ya que, siendo parte de algo infinito, mis sentimientos se hacen pequeños y las situaciones que me vuelven melancólico dejan de rondar mi mente. Asumo que es similar a lo que siente una persona adicta; inyecta un componente para estar en un estado de excitación momentáneo.
Últimamente me he preguntado mucho ¿Qué es el amor?, imagino que debe ser una incógnita compartida, ya que es muy difícil poder describirlo sin haber experimentado el sentimiento. Pero ahí está la pregunta ¿Cómo sé que estoy enamorado o si me estoy enamorando? ¿Realmente existirá una respuesta correcta para esto?  Este sentimiento me vuelve vulnerable, expone todos mis trastornos y se me hace difícil de tratar. Escribir se ha hecho una terapia, es voluntario, una forma de exponer mis pensamientos y expresar los sentimientos a flor de piel. Estoy en un periodo de “carencia”, algo me falta y no logro poder llenar aquel vacío, soy consciente del amor que me rodea, pero no lo siento propio, es difícil de explicar y no entiendo ¿Cómo es posible sentir tantas emociones en un segundo? Soy cruel conmigo mismo, imaginando un tal vez, un quizás, algún día…
Hoy me ha tocado ser partícipe de un romance entre dos mundos; corazones inconscientes, latiendo sincronizados en el momento equivocado.
Creo ciegamente que hay etapas en el enamoramiento: La primera es cuando solo con verle o hablar te alegra el día y tratas de pasar el mayor tiempo posible junto a esa persona. Segunda; sientes algo muy fuerte dentro de ti, es como un fuego arrasador, muy agradable, te hace sentir bien y haces todo lo posible para que esa persona pueda estar feliz, porque eso es lo que alimenta ese fuego dentro de ti, su felicidad. Tercera; aquí es cuando tus inseguridades empiezan a salir, cuando te das cuenta que no es mutuo, pero te cuesta aceptarlo y ya no estás tan feliz, porque das por hecho de que no eres lo suficiente o no eras lo que esa persona esperaba, y esa llama que se propagó por todo tu cuerpo, se empieza a extinguir. Cuarta; ya no hay fuego, solo un vacío y una herida más a tu repertorio, no sabes qué hacer para poder sacar de tu corazón todo lo que ocurrió en tu mente. Sientes tanto dolor, pero no quieres contarlo, solo reprimes y/o lloras en tu habitación, nadie puede comprender ese dolor, porque todos lo experimentamos de distinto modo y eso te aísla, comienzas a ver todos tus defectos, pero sigues observando a esa persona, ya no con esa mirada de pasión que tenías, si no, con una mirada de “estoy bien y aquí nunca paso nada”, pero verle aún te da alegría, es inevitable, pero ahora puedes observar y te das cuenta de que su fuego pertenece a alguien, y obviamente no eres tú. Esto te desgarra el alma. Pero es feliz y por lo tanto te conviertes en espectador/a de esta felicidad, porque sientes tanto amor hacía esa persona y sabes que es lo mejor. Debe haber etapas alternas, en donde el amor si es correspondido, pero cuando lo experimente podré escribir sobre ello. Todo es parte de un comienzo; la tristeza, la melancolía, un adiós y un te quiero. Ahora es momento de sanar, porque cuando un bosque se incendia, solo queda volver a florecer, con tiempo, pero lo hace.

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