Dos caras del amor (Parte uno)


Resultado de imagen para lesbianas gif

Estoy destinada a la soledad. Sonará muy cliché, pero no he tenido buenas experiencias en el amor y creo que ya me estoy dando por vencida.

Cuando tenía apenas quince años experimente a lo que llaman "El primer amor". Es curioso porque exactamente no fue de un chico, fue de una mujer. Nunca había tenido algo con una chica, me llamaban la atención, pero nunca le tomé mucha importancia, ya que, a mí me criaron de una manera muy retrógrada, ya saben, mujer con hombre y hombre con mujer. Fuera de este círculo el cual llamaremos: "heterosexualidad", todo era anormal y no era permitido en mi familia, además era mal visto. 

Era mi primer año de educación media, todo era nuevo para mí; compañeros, liceo, profesores, etc. No fue tan difícil adaptarme ya que todos mis compañeros eran nuevos. Alrededor de unos ocho o nueve meses iniciados las clases junto a un par de amigas íbamos al centro de la ciudad a pedir dinero para comprar cervezas o cigarrillos (típico de adolescente), a decir verdad, no necesitábamos el dinero, pero era divertido para nosotras. Un día al salir de clases nos dirigimos al centro de la ciudad a pedir dinero, yo normalmente les pedía dinero a los hombres por razones obvias. Pero aquel día decidí pedirles a mujeres -no me fue tan mal como pensaba. Ya teníamos juntado el dinero para lo que queríamos y fui yo quien pidió a la última persona, fue extraño porque esa chica tenía algo, desde el momento que la vi sentí que iba a cambiar mi vida. Recuerdo que ella no tenía cambio y fue hasta una tienda para poder darme dinero, yo estaba muy nerviosa, no sabía que me pasaba. Para esas fechas había cerrado todas mis redes sociales, quería desconectarme del mundo y alejarme de todos problemas, pero me vi obligada a abrirlas ya que había que compartir una foto de la alianza en la cual yo estaba (debía cooperar si quería que ganáramos). Al momento de abrir Facebook me percate de que tenía un mensaje de una tal Mónica. No sé cómo, pero era esa chica que se había devuelto a darme dinero, quede perpleja y desde aquel día comenzamos a hablar, nada fuera de lo común, solo hablábamos del día a día y cosas de nosotras. Acordamos en irnos juntas al liceo, -se me olvido comentar, pero ella era un año mayor que yo e iba en un liceo a unas cuantas cuadras del mío ¿Es muy loco no? es como si todo hubiera conspirado para que nos conociéramos-.

Era una chica tan divertida, inteligente, simpática, era tan linda… al pasar los días nos empezamos a acercar cada vez más, era inexplicable la química que había entre nosotras, nos contábamos todo y no podíamos dejar de hablar en todo el día. Un día íbamos camino a su liceo (era mi turno de ir a dejarla) y nos detuvimos en el parque a charlar un rato, aún era temprano para entrar a clases. Después de estar sentadas en una banca hablando por varios minutos nos pusimos de píe y quedamos frente a frente mirándonos fijamente, no fue incomodo, la verdad fue un momento único difícil de describir. En eso que nos mirábamos nos empezamos a acercar, sabía que aventurarme podía traerme problemas ¿qué más da? Ya estaba ahí. Nos besamos, pero no fue cualquier beso, nunca en mi vida había sentido esas sensaciones de aquel momento y no estoy exagerando, de verdad sentí como se detuvo el tiempo, era una sensación extraña de cosquillas en el estómago, adrenalina y fogosidad. Al terminar el beso lo primero que observe fue mi reflejo de enamorada en sus ojos marrones pasión. Si hubiera sabido que ese beso era mi sentencia a una locura inmanejable, nunca se lo hubiese dado.




Comentarios

Entradas populares