Incomprendida Parte 1, 2 y 3.


Mi única compañía es un espejo en un armario y una balanza a la entrada de mi cuarto. Miro al espejo y no logro verme, observo a otra persona mucho más grande en masa que esta aterrada por el mundo que la rodea. Siempre dicen que estoy bien, que soy una tonta, que les da rabia que me comporte de tal manera ¿Qué saben ustedes? fingen ser mis amigos y familia, siquiera se han preguntado ¿Cómo comenzó todo?, claro que no, no saben lo que es mirarse al espejo y romper en llanto viendo al Monstruo, ustedes no saben que es tocar cada parte de tu cuerpo y sentir asco, ¡Ustedes no saben! pero descuiden estoy bien ¿No es eso lo que todos dicen?

El baño es mi consuelo y consejero, mi cuerpo es mi enemigo y el cómplice que no puedo dejar.


(Parte dos)




Otro episodio; no fue como los anteriores que solo los saciaba con agua, este fue distinto. Sabía que algo raro pasaba en mí.
Papá siempre tan inoportuno, no puedo creer que después de tanto tiempo sin tomarme en cuenta venga y me diga que estoy mal ¿Qué acaso ignorar a tu hija no está mal papá? No es atención lo que busco, quererme a mí misma es lo que quiero encontrar. Deja mis brazos, baja esa mirada y suelta el revolver ¡No quiero más!, ¡Basta! solo déjame ir, ni un bocado más de ese veneno.
Todo me trae a ti, no veo otra salida. ¿Por qué sangre? ¿Qué está pasando? No entiendo, siempre lo hago. Dos dedos, una garganta y un vacío inminente. Vuelvo al mismo lugar, mi habitación y ese espejo que está en el armario ansioso por verme. Mi cabeza no calla y solo veo a ese Monstruo, dice que la belleza comienza en talla chica, continua en un espejo y termina en tu propio reflejo.

(Parte 3, final)



Pensé que podía ser fuerte, tratar de dejarlo. Pero no puedo escapar de este juego. Los números en esa balanza no me dejan en paz, me siguen a todos lados, las voces en mi cabeza no se detienen; todas gritan. Esos ojos expectantes esperando a que saboree su maldito veneno. 
Siento sus caricias y cosquilleos subir por mi cuello, continúan por mi espalda -Un dolor muy placentero. Termino girando la manilla de la entrada fingiendo que nada acaba de pasar. Necesito ayuda, pero al momento de tenerla solo dejan sus sermones en mi mente y se van. 
Miro esas fotos donde todas son perfectas, que lindo seria vivir siendo nada, solo sintiendo el vació que cada vez te come por dentro. Mi cuerpo grita ¡Ayuda!, mi espalda no puede más, morada a verde paso a estar.
Al fin callaron esos gritos. No puedo mirar mi reflejo, ya no puedo sentir la felicidad salir por mi garganta, ya no estoy presente, me hallo tirada en la entrada de mi habitación, rodeada de vidrios, sin un Mounstro al cual ver y viendo fijamente a una vieja amiga que se tambalea entre 30 y el 32, al parecer gané el juego.






Comentarios

  1. Quererse como uno es. Es lo importante de aprender a quererte. No todo lo es un cuerpo. Las personas valen mas. Por lo que muestran no por lo que son

    Saludos bebe

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  2. Oh, creo que me siento identificado, en parte, acerca de lo que escribes, pero tranquilo, no eres el único...
    Te sigo en ig y un día caí en tú perfil y vi este lindo blog.
    Yo tambien me dedico a escribir en mis tiempos libres, quizás algún día, (si me da [jaja]) te hable por insta, podriamos ser buenos amigos, quien sabe. No creo que entre nuevamente aca a ver si respondes algo. Slds

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    1. Hola, algunos textos y este en particular esta basado en anécdotas que me han contado. Me encantaría hablar, saludos.

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    2. Ohh, de todas maneras la persona que te la ha contado no la esta pasando muy bien, al parecer.
      Hoy estuve a punto de hablarte jaja, no lo hice pues pense que estabas ocupado, dificilmente lo haga de todas formas:(.

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    3. Si, no la paso muy bien. Pero ya es un tema que dejo atrás

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